Denuncia Ciudadadna

Página Abierta
Podría decirse, o escribirse, que es requisito ineludible de las publicaciones con decisiva influencia en la opinión pública mantener abierta la página que recibe nombres distintos tales como: atalaya, balcón, tribuna y otros.

Alfa Informativa cumple con el requisito y pone al servicio de sus lectores esta Página Abierta a la opinión popular yendo desde el más concienzudo de los escritores, hasta el más avezado de los científicos, pasando, por supueso, por la gente dispuesta a expresarse con sentido común y de acuerdo a sus inquietudes como ciudadano, como jefe de familia, como estudiante, como trabajador, como ama de casa, como un miembro activo e la sociedad mexicana. El espacio estará a la disposición de todos permanentemente. Anticipamos nuestra gratitud y reconocemos lo valioso de su participación.

La Dirección General

Izquierdistas Fanáticos Intransigentes

 

Alfa Informativa es verdadera tribuna pública. Gracias por ello, señor Director Miguel Abed. Para el ciudadano es alentador que exista un medio de difusión abierto a la opinión. Reconocemos su valor civil y por ello usamos este valioso espacio para escribir, para dejar impreso nuestro mensaje que no es virulento pero si apasionado en defensa de la catolicidad flagrantemente agredida por fanáticos izquierdistas que, impotentes, no pudieron acceder al poder público.

La infamia izquierdista ha sido frecuente en contra de la catolicidad y, quizá sea coincidencia, detrás de ella siempre están los furibundos tabasqueños.

 

Carlos Alberto Madrazo fue el padre impulsor de los “camisas rojas” fanáticos de izquierda que fueron enemigos mortales de la religión católica

 

La historia nacional consigna actos criminales tan terribles como los cometidos por el iconoclasta Tomás Garrido Canabal, feroz perseguidor de la Iglesia y sus componentes que iba del discurso violento a la obra destructora.

Don Tomás, que le llamaban, arrasó templos, conventos y casas de religiosas. Atentó en contra de sacerdotes sobre todo de los venidos del extranjero a los que expulsó del estado de Tabasco con una ferocidad inusitada.

La exageración de Garrido Canabal llegó al grado de prohibir la palabra de despido adiós y la sustituyó por el adiu, muy común en las poblaciones tabasqueñas donde se le llamaba al perseguidor el Atila del Sureste “porque a su paso lo arrasaba todo”.

Los seguidores de Tomás Garrido Canabal no dejaron imagen votiva sin destruir, muchos íconos sagrados fueron arrastrados por las calles de Villahermosa por jinetes furibundos. El gobernador tabasqueño izquierdizante hasta la ignominia, fanático admirador de Marx, Lenín, Trosky y Stalin, pretendió establecer la República Socialista de Tabasco pero, gracias a la Providencia, su furia incontenible, su anticatolicismo, no trascendieron más allá de los límites geográficos tabasqueños.

Otro furibundo tabasqueño Carlos Alberto Madrazo calificado por muchos de sus paniaguados como “El Ciclón del Sureste”, también sufrió el pujo socialista y socializante, aunque fue contenido por la plataforma política del partido gobernante, pero Carlos Alberto fue el padre impulsor de los “camisas rojas” fanáticos de izquierda que fueron enemigos mortales de la catolicidad, tanto que asesinaron a una creyente en las puertas de la Iglesia de Coyoacán.

Si se consultaran los periódicos del tiempo se comprobaría la irreligiosidad de las huestes de Carlos Alberto y el anticatolisismo de los jóvenes dirigentes del movimiento “camisas rojas”.

Algunos, quizá muchos de los tabasqueños, dan fuga a sus pasiones malsanas gritando, atacando y vejando a los católicos, que son golpeados en la mejilla y ponen la otra para que se repita la agresión.

Ciertamente que el amor al prójimo no tiene límites, pero la protesta debe de tomar cuerpo no precisamente en una “guerra santa” sino en defensa de los derechos.

El repique habitual, tradicional, casi automático de las campanas de la Santa Iglesia Catedral del centro de la ciudad de México desató la furia izquierdista de los fanáticos seguidores del otro tabasqueño Andrés Manuel López Obrador a quienes sus propios amigos y enemigos han minimizado con el apodo de “El Pejelagarto” un animalito esmirriado pero sabroso natural de las aguas abundantes de Tabasco.

Andrés Manuel pertenece a otra generación de tabasqueños, una mezcla de violentos y de hipócritas que saben tirar la piedra y esconder la mano.

López Obrador que es fiel seguidor de la Iglesia Bautista y de las sectas protestantes, tanto que se dice “casi regaló los cines Estadio y Jalisco” a los extranjeros que catequizan en ceremonias públicas a miles de personas atraídas por la recompensa que reciben, tienen la certeza de que hubo “consigna de la jerarquía católica para sabotearle su “ardua tarea de proselitismo en busca de la Presidencia de la República” lo cual es mentiroso y falsario.

 

Los ciudadanos conocen a los demagogos y a sus obras que a muy pocos convencen. Durante setenta años hubo la promesa de la democracia y esta jamás ha sido propicia para el pueblo.

¿Hasta cuando tendrá la catolicidad que soportar la agresividad de gentes como Noroña, Ibarra de Piedra, Navarrete y otros izquierdizantes que son cebados por el presupuesto público formado con las aportaciones o tributos de todos los mexicanos?

Nos asusta que en los años ominosos en que la izquierda ha gobernado la ciudad de México se susciten tantos desacatados a la ley. Las hordas perredistas invadieron violentamente un lugar sagrado para ofender, vejar y maltratar a los feligreses inmersos en sus rituales tradicionales como lo es la Santa Misa.

¿Aceptarían pacíficamente estos salvajes iconoclastas que una peregrinación religiosa atravesara uno de los tantos mítines que celebran libremente en la ciudad de México? Seguramente que no porque se desataría toda su furia y su sed de venganza contenida por los fracasos electorales.

Comentario aparte, señor director, merece la actitud del jefe de Gobierno de la Ciudad de México Marcelo Ebrard Casaubón quien, socarronamente, permite los desacatos de los izquierdistas, aumenta las raciones de pan y circo para el pueblo y realiza una sistemática tarea de “expropiación” de casas y predios cuyo destino final desconocemos.

El Jefe de Gobierno puso oídos sordos ante las demandas de protección inmediatas. Luego “taparle el ojo al macho” con estrategias de vigilancia.

Es claro que Marcelo Ebrard Casaubón socarronamente permite los desacatos de los izquierdizantes.

 

No se vale permitir las palizas y luego repartir los remedios para paliar los efectos. Para nosotros mal anda la ciudad de México, mal funciona con los izquierdistas en el mando. Para nosotros sigue siendo el estilo priísta es el que gobierna.

Recordamos un hecho: el general Lázaro Cárdenas del Río lloraba cuando veía a los miles de indígenas llegar piadosos hasta los umbrales de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe y se manifestaba católico como el que más, sin embargo su plan de gobierno en muchos aspectos era anticristiano, anticatólico, precisamente. Vale señalar que el Gobierno de la ciudad de México está siguiendo los modelos españoles en vigencia en los que se busca el desprestigio de la cristiandad española de la catolicidad hispana que por su apostolado llevó la doctrina de la Iglesia a más de cincuenta países del mundo.

A propósito, señor director, se estrenó la película que relata la vida del Padre Miguel Pro Juárez un sacerdote jesuita sacrificado durante la mal llamada Guerra Cristera.

El Padre Pro ya fue beatificado y pronto será ascendido a la santidad por el Papa Benedicto XVI. El ahora beato es ejemplo de lo que puede suceder si prevalece la intransigencia y lo antirreligioso. Llega el momento en que toma forma la ley del Thalión de ojo por ojo y diente por diente. Nuestra nación tan zaherida, tan vilipendiada y tan ofendida por los malos gobiernos necesita vivir en paz, en fraternidad, en la unidad real. Se tiene que luchar por evitar más deterioro, por detener la destrucción, por detener todo lo deleznable que viene de dentro y de fuera. La celebración de una misa y el repique de los campanarios no se hacen sin otro motivo que el de reunir a la comunidad para adorar a su Dios y a venerar a sus santos.

 

 

ATENTAMENTE

Pedro Armengol Palacios, José de Jesús Romo y Jesús González Ortega

Viejos luchadores por las causas de Dios y de México.

 

Volver al inicio >>

 

ALFAInformativa es una publicación mensual. ©TODOS LOS DERECHOS RESEVADOS